domingo, 23 de junio de 2019

Romance de la Biblioteca Parlante


Yo estaba en mi habitación
Limpiando de cada estante
El polvo depositado
En mi biblioteca grande,
Cuando vi en ella labrado
Un muy extraño pasaje:

“Óigame usted la advertencia
Esta que le estoy por hacer,
Huya de cada palabra,
Pero antes, atiéndame”

Así, con algo de enigma,
rezaba la prima frase
y yo continué lectura
con renovado coraje:

“De los muebles que usted tiene
Soy la que en su interior trae
Mil murmullos para escuchar
Y mi sapiencia es tan grande
Que a todos puedo recordar.

“No creas lo que se sabe
de la historia aterradora
del monstruo cosido a partes,
él solo quería un poco
del afecto de su padre,
y si mató a la familia
de aquel que lo despreciase
no fue en verdad su culpa,
sino de un destino infame.

“Siempre es más trágico el amor
De Píramo y Tisbe en parte,
O Romeo y Julieta mejor
pero lo piensa, ignorante,
el que nunca escuchó hablar
de Elea, la que envenena,
sin darse cuenta del error,
a su tan preciado amante
que hasta el final la siguió.

“Puedo contarte de un viaje
que nunca se realizó,
de un pájaro que fue padre
y del miedo que sufrió.
Al infierno obtuvo un pase,
Entre perfidias se hundió
Pero, de su acto cobarde,
una esperanza anhelante
y oportuna, lo apartó.

“Usted siguió adelante,
Pese al defecto que tengo
De contarle los finales
A desgraciados lectores
Que de escucharme se placen.”

Llegó a su fin el relato
pero para mí era tarde,
el libro que me tenía
atrapada con su enganche,
la taimada biblioteca
de muchas voces parlante
lo arruinó sin enterarse.

martes, 15 de enero de 2019

Experimentación2



   Alicia se acercó en puntas de pie al Rey Rojo, este dormía profundamente y, sumido en ese pesado –tan pesado que parecía que soñaban con gigantes (como los que le había leído, antes de caer por la madriguera del conejo –el cual no había vuelto a ver después de que se lo cruzara en los jardines de la reina, donde se llevaba a cabo el partido de criquet -con flamencos y puercoespines-, y amenazaran con cortarle la cabeza- y encontrarse con ese maravilloso mundo, en un cuento de hadas, su hermana) grandes como castillos- sueño, roncaba.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Experimentación 1


-Benja, ¿Podemos hablar?

Benjamín la siguió hacia otra habitación, lejos del bullicio de la juntada. Cuando Daniela se aseguró de que nadie los había seguido y de que allí no serían molestados, cerró la puerta. Benjamín se sintió incomodo por un momento, mil suposiciones le pasaron por la cabeza, pero como “no daba” adelantarse a los hechos, se limitó a exteriorizar su ansiedad:

-¿Qué pasa? ¿Para qué me trajiste acá?

-No es nada grave, no te asustés…

-¿Qué pasa?

-¿Viste eso de “Las paredes oyen” y toda esa onda?

-Uh, no me digas ¿Qué te dijeron ahora?

-No, no, no me entendés. No es que me han dicho algo, pero mirá, prestá atención…

-¿Qué?

Se hizo un silencio.

-No escucho nada.

-No es algo que tengas que escuchar… A ver… ¿Cómo lo explico? Empezó hace unos días, me he dado cuenta de que no estamos solos.

-Oh... no me digas que ahora estás vos con ese rollo de lo paranormal, dejáme de joder, ya tengo bastante con la otra.

-¡Pará! Escucháme un poquito, nos escuchan, ¿Ves? Ahora mismo, cuando hablamos. Por eso te traje acá, ni siquiera con la puerta y las ventanas cerradas, ni siquiera escondiéndonos por ahí nos libramos de que nos espíen. Fijate. ¿Te das cuenta? ¡Fijate!

Benjamín miró despacio hacia todos lados, recorrió cada esquina de la habitación. Un poco escéptico, aunque sin querer admitir que su amiga se había vuelto loca, miro hacia el techo, escuchó, pero solo sintió la bulla de los que se habían quedado en la otra sala y los ruidos normales de afuera de la casa.

-No sé a qué te referís –le dijo, elevando los hombros. Ella le hizo un gesto con los ojos y entonces lo supo.

Escuchó una respiración que no era ni la suya ni la de ella, otros ruidos que venían de quien sabe dónde y la mirada, una miraba que pesaba. Sintió un escalofrío por la espalda. Nada estaba a salvo de esa mirada escrupulosa, ni de esos oídos capaces de palpar lo inaudito, la realidad era absorbida por ellos a través de todos sus sentidos al mismo tiempo. Si Daniela no se lo hubiera dicho, él nunca habría sido consciente de la situación, ahora jamás podría ignorarlo.

Se sintió expuesto, ya no podría confiar ni en la propia intimidad de su mente, todo era conocido por ese ser. ¿Había un límite de lo que podían saber? ¿Cómo podría vivir ahora que se había dado cuenta? Hizo acopio de todo su valor y su orgullo y lanzó su propia mirada hacia arriba, más allá del techo de la casa, más allá de ese cielo azul inexpresivo, más allá de ese espacio infinito, más allá de la nada, más allá de las letras en el blanco de la hoja, su mirada se fugó de la historia hasta toparse limpiamente con esos ojos, los ojos que lo leen... Vos.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Percepción


    A mi amigo y a mí nos gusta ir a la plaza, subirnos a un árbol y tener conversaciones filosóficas mientras miramos a la gente desde la altura. Estábamos en eso cuando recordé una charla que había escuchado por la mañana, así que antes de que se fuera, le pregunté:

   -¿Vos creés, realmente, que un discurso es capaz de manipular la percepción de un individuo sin recurrir a las falacias?

    -Totalmente. –Respondió y se alejó volando.



1.Agosto.2018
R. M. L. Avena

miércoles, 18 de abril de 2018

Sobre la épica de la vida.

Algunas victorias son más dolorosas que las derrotas
                                                        y más cruentas que las batallas que se libraron por ellas.

domingo, 21 de enero de 2018

Voy a tomar sin permiso


Voy a tomar sin permiso tu silla
y tomando el envión de la brisa,
voy a llevarte a recorrer una milla.

Voy a tomar sin permiso tu risa,
esa que hace ya tiempo no siento,
y la voy a desempolvar con prisa.

Voy a tomar sin permiso tu aliento
para contarme la historia que anida,
como los gorriones, tu pensamiento.

Voy a tomar sin permiso tu vida
antes que la vieja, sino de mirlo,
una sus pisadas a tu partida
y te aparte de mi sin pedirlo.

21.Enero.2018
R. M. L. Avena

lunes, 27 de noviembre de 2017

Libros 2017

   Estudiar la Licenciatura en Letras es muy lindo si te gusta leer, escribir, pero aun más conocer tu propio idioma. Con gusto descubrí que a mi ¡me encanta todo eso! Sin embargo, no es todo color de rosas. La verdad es que, después de un tiempo de cursado, la emoción, la expectativa y la dicha de conocer y leer tantos autores, clásicos o no, conocidos o no, propuestos por los programas de las cátedras, acaba volviéndose una obligación y una necesidad que uno no siempre esta con ánimos de afrontar.

   Así fue que, luego de tres años de cursado -más o menos-, yo pasé a ser una persona que siempre tenía un libro en la mesita de luz, a una que nunca leía y dejaba todo a la mitad...¿qué digo? Ni siquiera a la mitad. Entre lo que yo quería leer y lo que debía leer, intentaba leer lo que debía, y acababa por no leer nada. Con el tiempo, eso me tiró bastante el animo por el piso, porque leer siempre fue uno de mis mayores placeres, mi evasión, mi evocación, ...mi vocación. En algún momento me di cuenta de lo que pasaba y se volvió una prioridad para mi el tratar de agarrarle otra vez el gusto a la lectura más allá de lo que me exigía la facultad.

   Me propuse leer por placer, al menos un libro al mes. Me costó bastante poder engancharme, y dejé muchos muchos libros a la mitad. Pero este año, por fin conseguí lo que tanto quería: leer, leer, leer, engancharme, leer y leer.

   Este 2017, los libros que leí completos:

1.     El castillo ambulante, de Diana Wynne Jones (Nro 1 de la Trilogía de Howl)

   Sophie, vive con el peso de ser la mayor de tres hermanas: la que nunca va a casarse con un príncipe, ni salir a buscar fortuna. En lugar de eso, se ha resignado a su aburrido destino: tener una vida tranquila cuidando la sombrerería de su madre. Sin embargo, la tienda no está precisamente en un lugar apacible, hay rumores en el pueblo de que la bruja Calamidad y el terrible brujo Howl andan rondando el páramo. Un día, una visita inesperada llega a la tienda cuando Sophie se encuentra sola y para su desgracia, este cliente se va con algo más que un sombrero…

2.     El castillo en el aire, de Diana Wynne Jones (Nro 2 de la Trilogía de Howl)

   En un mercado de Zanzib, un joven llamado Abdullah hereda de su padre una tienda de alfombras. A pesar de que lleva una vida decente ejerciendo su oficio, su sueño es estar muy lejos de allí, con una hermosa esposa y un montón de lujos. Sin embargo, lo único que obtiene cada día es lidiar con la familia política de su padre, que lo odia, o negociar con clientes extraños que le ofrecen alfombras viejas como si fueran mágicas. Así vive él, hasta que un día -o una noche- sus sueños empiezan a hacerse misteriosamente realidad…

3.     La casa de los mil pasillos, de Diana Wynne Jones (Nro 3 de la Trilogía de Howl)

   La joven Charmain es una chica un tanto descuidada, un tanto floja, que lo único que hace todo el día es leer, dado que sus padres la educaron apartándola de todo lo que para ellos no era respetable. Un día, su tía Sempronia los visita para solicitarla como casera de su tío abuelo William…que es un mago. Con el pesar de sus padres y sin el más mínimo interés, Charmain parte a cuidar un lugar que no es para nada lo que parece ser.


Valoración personal: Amo esta saga. Quizás mi favorito sea El castillo ambulante, porque ya conocía de antes la genial adaptación de Hayao Miyazaki y estudio Ghibli (que recomiendo con igual entusiasmo), o porque me gusta mucho como la autora se inspira en los clásicos cuentos para niños de los hermanos Grimm o Hans Christian Andersen para crear su Ingary, además de la forma en la que narra la magia o la presencia tan sutil del romance; todo ello contribuye a que sea un libro que volvería a leer miles de veces. Respecto a los otros dos, no menos mágicos ni menos interesantes, me gustaron mucho también, El castillo en el aire rememora los cuentos de Las mil y una noche. En todos, la lectura es sencilla y amena, apasionante, con muchas aventuras y un desenlace que no te esperarías para nada. Cada historia no tiene nada que ver la una con la otra y al mismo tiempo tiene un hilo común. Disfruté mucho leyéndolas y encontrando esa conexión.

4.     Stardust, de Neil Gaiman

   El pueblo de Muro recibe su nombre por un muro que divide al mundo común del mundo mágico. Nunca nadie pasa de un lado a otro, y nunca nadie debería atravesarlo, es por eso que siempre hay dos centinelas encargados de cuidar la abertura. Sin embargo, cada 9 años la prohibición se levanta y la gente del pueblo y de todo el mundo disfruta de una feria mágica que viene especialmente a Muro para instalarse. 

Valoración personal: Llegué a este libro siguiendo una conexión invisible con la saga anterior. Tanto Diana como Neil parecían haberse inspirado en el mismo poema Canción, de John Donne. Ya conocía la película Stardust (2007), dirigida por Matthew Vaughn (que me gustaba, pero no me fascinaba) y conocía a Neil Gaiman como autor de Sandman y favorito de algunos de mis amigos (yo nunca lo había leído), así que el libro mismo se autorecomendaba. Fue un interesante hallazgo, Stardust es una novela juvenil con un tono más maduro, es agradable ver cómo el protagonista adolescente va creciendo a medida que avanza la trama. Afortunadamente, se aleja bastante de la interpretación que le dio Vaughn, que hace de Victoria una muchacha caprichosa y desagradable -en el libro, Victoria solo se comporta acorde a su edad e incluso es uno de mis personajes favoritos- y volvió el romance entre Tristan e Yvainne un final hollywoodense.

5.     El jardín secreto, de Frances Hodgson Burnett

Mary es una niña maleducada, caprichosa y muy solitaria, culpa de una terrible epidemia de cólera que acaba con todos los habitantes de su mansión en la India, se queda más sola aún, sin padres y olvidada. Es llevada entonces con el único miembro de su familia que aún vive, un tío viudo y tan solitario como ella. En su nuevo hogar, debe aprender a comportarse educadamente y a hacer amigos por primera vez. 

Valoración personal: Igual de agradable que su película y su serie de anime. Lo leí de un tirón, no me duró nada, quizás porque es muy cortita, pero también porque es entrañable. 

6.     Una princesa de Marte, de Edgar Rice Burroughs (Nro 1 de la Saga de Marte)

   Los papeles póstumos del capitán John Carter narran las emocionantes aventuras en las que se vio envuelto tras ir en busca de una mina de oro con un colega. En una situación riesgosa en la que era acechado por los apaches, dio con una cueva extraña que lo transportó, de una forma maravillosa e inexplicable, a un nuevo mundo nunca antes visto: Barsoom. John Carter deberá aprender a sobrevivir en la belicosa Marte, entre los gigantescos hombres verdes, los abominables monos blancos y una hermosa princesa roja, siempre al borde de la muerte. 

7.     Los dioses de Marte, de Edgar Rice Burroughs (Nro 2 de la Saga de Marte)

   El segundo viaje a Marte, o Barsoom como le dicen los nativos, es todavía más terrible ahora que John Carter a aparecido en un idílico prado, que de idílico no tiene nada. Repleto de monstruos cien veces más sanguinarios que los que había conocido la primera vez y de los fatídicos monos blancos, solo el encuentro con un viejo amigo y su siempre palpitante sangre de guerrero y de soldado de Virginia, lo sacaran de esa trampa mortal en la que ha caído, para ir en busca de la felicidad que fue obligado a abandonar en Helium, la ciudad de los hombres rojos.

Valoración personal: Si te gusta la acción y la aventura, este libro es para vos. Después de ver la película que hizo Disney, me pareció que el mundo de Barsoom era tan complejo y elaborado que estaba segura de que se habrían basado en un libro para hacerlo jajaja.... y así fue. Ni más ni menos que una saga del mismo autor de Tarzan. Así que pase un año entero recopilando la saga completa (son 11 libros) y por fin este año pude empezarla a leer. Me gustó mucho.....el primer libro. Debo confesar que para el segundo ya estaba bastante hastiada. Imagínense que el tercero ya no lo quise terminar. Decidí dejarlo para cuando tenga ganas de nuevo, ya que si bien me interesa leer toda la historia del fabuloso John Carter, es demasiado tedioso. ¿Por qué tedioso? John Carter nunca descansa, constantemente se ve en peligro de muerte, he perdido la cuenta de cuantas veces "se creyó en las ultimas y se salvó de milagro". Burroughs sabe manejar la tensión, de eso no hay dudas, pero las tramas en los tres libros que leí eran todas similares. Además, nunca le voy a perdonar que haya obviado la situación final del segundo libro y no la haya continuado en el tercero como debía (aunque nunca supe si la explicaba mas adelante...). En fin, esta saga es muy buena para leer....pero no de un tirón.

8.     La noche de los tiempos, de René Barjavel

   En el punto número 612 de la Antártida, un grupo de científicos hace un descubrimiento que podría ser el más grande de toda la humanidad. Simon, el médico a cargo, solo quería volver a su amada Paris y disfrutar de un café caliente por las mañanas, pero tuvo que quedarse en ese frío infernal por tres meses más por pedido de un amigo. Más tarde, agradecería el haberse quedado a presenciar el descubrimiento que fue, no solo el del mundo, sino el más grande de su vida también. (Me abstengo de decir algo más que pueda arruinar la emoción de descubrirlo con la lectura).

Valoración personal: Este libro es el que más recomiendo. Es, sin lugar a dudas, el mejor que he leído este año. Me desconcertaba bastante tener dos ideas totalmente alejadas de lo que era la historia, por un lado, la descripción de la contratapa daba una introducción propia de la ciencia ficción, pero por el otro había leído que era romántica. ¿Cómo iba a volverse romántica una expedición científica? Mientras menos supe de qué iba la historia, más disfrute de su lectura, porque fui maravillándome  y cuestionándome junto con los mismos personajes, de las cosas que iban descubriendo. 


   Los que dejé a la mitad :( 

1.     Una ciudad flotante, de Julio Verne
2.    El señor de la guerra de Marte, de Edgar Rice Burroughs (Nro 3 de la Saga de Marte)



   No los había ido anotando así que no se si se me escapa alguno...